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El Proceso GDT™ es ideal para eliminar el radón del agua debido a la alta constante de la ley de Henry y al diseño operativo presurizado. Se logra una excelente remoción del radón ocupando un mínimo espacio y con bajos costos operativos y de capital.
Acerca del Radón:
El radón es un gas natural incoloro, inodoro e insípido. Es también radioactivo. El radón es un gas inerte como el helio, lo que significa que no reacciona químicamente con otras substancias. Por lo tanto, el radón puede estar presente en las rocas, en el suelo, en el agua subterránea y en el aire y desplazarse rápidamente por estos elementos. El radón en las rocas o en el suelo despide gases en el agua o aire y es transportado a los edificios donde sus niveles en espacios confinados pueden aumentar y provocar riesgos para la salud.
El radón es invisible. Y tampoco tiene olor ni sabor. Pero puede ser un problema en el hogar debido a que cuando se respira radón aumenta el riesgo de contraer cáncer de pulmón. De hecho, el Cirujano General ha advertido que el radón es en la actualidad la segunda causa principal de cáncer de pulmón en los Estados Unidos.
El radón proviene de la degradación natural, o desintegración radioactiva, de tres isótopos radioactivos: uranio-238, uranio-235 y torio-232. Estos isótopos se encuentran comúnmente en rocas ígneas y metamórficas, como el granito y el gneis, y en rocas sedimentarias, como el esquisto negro rico en compuestos orgánicos, y en rocas fosfáticas y carbón. También se pueden encontrar niveles de radón donde se han utilizado residuos de minería del uranio y del fosfato como material de relleno para construcciones.
El radón está presente en el agua subterránea pero no en aguas de superficie. Su ausencia en las aguas de superficie se debe a su volatilidad; el radón simplemente se disipa de la superficie del agua y escapa hacia la atmósfera. El radón se disuelve en el agua subterránea de la misma manera que el dióxido de carbono se disuelve en las bebidas carbonatadas. Debido a su corta vida-media y al flujo lento y característico del agua subterránea, el radón no puede comúnmente migrar lejos de su fuente en aguas subterráneas. Por lo tanto, si en el agua subterránea aparecen altas concentraciones de radón, también habrá altas concentraciones de radionúclidos padres en el acuífero.
El “Informe al Congreso de los Estados Unidos sobre Radón en el Agua Potable” presentado por la EPA de los Estados Unidos (U.S. EPA "Report to the United States Congress on Radon in Drinking Water") y fechado en Marzo de 1994 estimaba que había en los Estados Unidos aproximadamente 19 millones de personas expuestas a aguas con contenido de radón superior a los 300 pCi/L MCL propuestos en 1991 y aún no promulgados en forma de ley. El informe de la EPA también expresaba, "...el riesgo de cáncer por la presencia de radón en el agua es más elevado que el riesgo de cáncer estimado en relación a cualquier otro contaminante del agua potable."
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